En un ambiente lleno de recuerdos y sentimiento, Fuerza y Luz celebró los primeros cinco años de la Planta Hidroeléctrica Balsa Inferior y los 10 años de la Planta Hidroeléctrica El encanto.

El acto conmemorativo se realizó en el salón comunal de Bajo Los Rodriguez, próximo a PH Balsa Inferior, y contó con la presencia de la Gerencia General, los directores de la empresa, la representación del SITET, así como una nutrida representación de personal, tanto de las plantas homenajeadas, como del resto de plantas de la CNFL.

La actividad inició con la proyección de documentales que resumieron la historia y las vivencias de quienes laboran en estas dos plantas, y luego sus jefaturas compartieron emotivos mensajes.

Marcela Mendes, jefa de PH Balsa Inferior, visiblemente emocionada señaló que ella y su equipo han podido superar las crisis. Dijo que la adversidad les ha hecho más fuertes y hoy siguen adelante con mucho vigor.

“Yo, como líder de esta planta y como ser humano, después de haber laborado por casi 10 años en otros lugares, con toda certeza puedo afirmar que esta es la mejor empresa en la que he trabajado. Nunca había tenido tantos beneficios, tantas buenas conexiones, tengo jefes muy buenos y a todos les agradezco de corazón que nunca nos dejaran solos”, afirmó

Agregó que “Balsa es una planta en donde cada persona quiere hacer lo mejor para que salga adelante y yo a mi equipo de trabajo lo amo y ellos lo saben”, manifestó Marcela con mucho sentimiento.

Por su parte, Carlos Torres, jefe de PH El Encanto, resaltó que estos 10 años han sido de mucha satisfacción ya que la planta siempre mantiene un buen nivel y su personal es muy comprometido. “Esas ganas de hacer las cosas de la mejor manera es lo que se necesita para alcanzar cualquier meta en la planta”.

Torres agregó que ese compromiso quedó demostrado durante los trabajos de reactivación de la planta, luego de la devastación producida por la Tormenta Nate, que la sacó de operación por ocho meses.

Humberto Guzmán, director de Generación, dijo que hoy es un día para celebrar y reconocer a las y los compañeros de ambas plantas por toda la gestión que han hecho. En su opinión, El Encanto superó las expectativas sobre los objetivos de generación y fue gracias al compromiso de su personal que se pudo volver a operar, luego de los daños causados por Nate.

En el caso de Balsa, señaló que es una planta clave por su capacidad de generación, tanto en invierno como en verano. Añadió que tiene un personal de lujo y destacó el papel fundamental que ha jugado sla “cuadrilla de mantenimiento de occidente”.

En la misma línea, el gerente general Víctor Solís destacó la trayectoria de ambas plantas y enfatizó que para la CNFL es vital celebrar cada uno de sus hitos históricos, pues ellos nos dan sentido de pertenencia y visión de futuro. “Detrás de cada planta hay una historia. Ambas han superado momentos de prueba y los equipos se prueban cuando hay crisis”, subrayó.

Recalcó que “estamos celebrando cinco años de producción comprometida y eficiente de la planta de Balsa y 10 años de operación constante de El Encanto”. Sobre esta última añadió que el valor de la energía generada en estos diez años ya supera los 20000 millones de colones.

Testimonios

Funcionarios de ambas plantas también compartieron un testimonio de sus vivencias y anécdotas. El primero fue Isaac Monge Campos de PH Balsa Inferior, quien comentó que él siempre dice con orgullo ser del “equipo naranja”, no el del programa de TV (bromeó) si no el de esta empresa, que es mucho mejor.

Para él, PH Balsa ha significado una oportunidad de crecimiento personal y profesional, pues, como él mismo lo cuenta, cuando le dijeron que iba como operador para la planta, no sabía en el “churuco” que se estaba metiendo. “Cuando vi todos esos equipos y todo eso me asusté. Fue todo un reto, tuve que adquirir mucho conocimiento, sacar fuerzas de donde no tenía y, gracias al apoyo de Marcela y mis compañeros es que ahora estoy donde estoy”, aseguró don Isac.

Marco Amui, operador de PH El Encanto, por su parte relató que hace 10 años escuchó que iban a construir una planta en la zona de Miramar. Inició laborando con la empresa constructora y, lo que menos se imaginó, fue que hoy iba a estar trabajando para la CNFL.

“Conocí a compañeros de Fuerza y Luz desde el tiempo de la construcción, cuando venían de la unidad ejecutora, luego pude entrar a la CNFL y allí conocí a mis compañeros de planta. “En ese momento di gracias a Dios, porque me permitió entrar a la mejor empresa, porque si esta no es la mejor, yo no sé cual otra será”, afirmó Marco con mucho orgullo.

Confesó sentirse muy afortunado por trabajar en Fuerza y Luz. “En el lugar donde uno está, muchos desearían estar, ya que en esta zona hay muy poco trabajo”, recalcó Amui .

La celebración fue amenizada por el Grupo Folclórico Los Pupilos, quienes se lucieron con una tanda de retahílas y un espectáculo de floreo (suertes con el lazo).

Como en todo aniversario, el acto concluyó con el tradicional canto del Cumpleaños Feliz y el apagado de las velas, colocadas sobre el pastel conmemorativo, que luego fue repartido entre todos los presentes.