Una vez más, personal técnico demostró su entrega y compromiso ante fenómenos climáticos

Una vez más, personal técnico demostró su entrega y compromiso ante fenómenos climáticos

Personal de CNFL atendiendo averías ocasionadas por Tormenta Eta

Los recientes fenómenos atmosféricos que afectaron al país nuevamente probaron la preparación y la capacidad del personal de cuadrillas de la CNFL, que debió multiplicarse para atender más de 470 averías en toda el área servida.

Norlan Jiménez, de la Dirección Distribución y Fernándo Ureña, de la Dirección Comercialización, son dos de los compañeros que debieron hacer frente a estas contingencias, con tal de restablecer el servicio a los clientes a la mayor brevedad.

Cuadrillas atendiendo averías por EtaNorlan es jefe de cuadrilla en el Proceso Control de Vegetación. Cuando hay lluvias o tormentas, el trabajo para él y sus seis compañeros de cuadrilla se multiplica.

“Tuvimos que atender una avería en San José de la Montaña, donde un árbol cayó sobre el tendido eléctrico. En el camino de esa avería nos encontramos con otro que también tuvimos que atenderlo, pero de eso se trata nuestro trabajo y ese es el compromiso de todos”, relató Jiménez.

Cuenta que el trabajo se hace mucho más difícil durante este tipo de eventos y por tanto deben extremar las medidas de seguridad.

“Cerca de la Cervecería, intervenimos un árbol que cayó sobre un trifácico. El problema fue que a la par se encontraba un río y tuvimos que usar el mismo árbol como puente” comentó Norlan. Explicó que ante condiciones tan difíciles, parte del trabajo es saber tomar la mejor de las decisiones, buscando el equilibrio entre el riesgo y el objetivo.

Personal técnico atendiendo averías originadas por Eta

Por su parte, Fernando es inspector en el proyecto de medidores inteligentes de la Sucursal Escazú. Él y su equipo brindan soporte a las cuadrillas del ICE que colocan los medidores y atienden las averías que se presentan, estableciendo niveles de prioridad.

“El mal tiempo nos ha ocasionado fallas a nivel de los dispositivos de aislamiento, los vientos aflojan los cables, los conectores y hay ramas que caen sobre el tendido eléctrico. Uno trata de resolver, pero hay que ser muy malicioso , pues al trabajar bajo condiciones adversas se nos multiplican los riesgos”, apunta Ureña.
Por ello siguen todas las medidas de seguridad y afirma que él siempre trata de estar muy pendiente de sus compañeros, para que no haya ningún accidente.

Solo en el caso de la tormenta Eta, Luis Fernándo Andrés, Director de Distribución, confirmó que en total se dedicaron 225 trabajadores 24/7 que atendieron las incidencias producto de este fenómeno.

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