Convivencia familiar es clave para la salud integral masculina

Elmer Cerdas Monge, de CNFL, abraza a su hijo, quien tiene un trofeo, luego de ganar un campeonato de futbol

La salud masculina no está determinada únicamente por la actividad física o una alimentación saludable. Una distribución equitativa de cargas y roles entre hombres y mujeres a nivel del núcleo familiar también trae múltiples beneficios a los varones, desde un punto de vista integral.

Te has preguntado: ¿Quién o quienes en nuestras familias se encargan de tener todo en orden, saber si hace falta algo en la despensa, conocer como son los horarios y rutinas de toda la casa? Llevar este control produce una gran carga mental que no siempre es asumida de forma equitativa por hombres y mujeres y esto incide en la salud de ambos.

La relación trabajo y familia se caracteriza por las interacciones de la persona trabajadora y su grupo familiar, tanto el nuclear como el extenso. Este trabajo organizacional es parte del trabajo doméstico, es una labor invisible y suele ser poco valorado por todos los integrantes de la familia y la sociedad en general.

Según los datos aportados por Mildred Piedra Fallas del Proceso Relaciones Laborales, en la CNFL actualmente el 75.43% de trabajadores son hombres, 1336 en total, de allí que para la empresa resulta muy importante compartir consejos de convivencia familiar que contribuyan con la salud integral masculina.

Al respecto, el Área de Salud y Seguridad Laboral elaboró una serie de consejos sobre salud integral masculina donde se recomienda mantener siempre abierta la comunicación. Tener un papá o un cuidador que participa más en el hogar reporta beneficios para los niños y las niñas en varias áreas de su desarrollo.

Los hijos se benefician de encontrar un modelo positivo de padre o cuidador que comparte las tareas con la madre o cuidadora, mientras que las niñas son socializadas en un modelo más igualitario y corresponsable en las relaciones de género.

Solo en lo que va del año, en la CNFL un total de 14 compañeros ya han utilizado su derecho de la licencia por paternidad,, lo cual para la empresa es un indicador de la toma de conciencia sobre la importancia y la necesidad de involucrarse como hombres y ejercer paternidades activas.

 

Compañero de CNFL con su hija

Sin embargo, ejercer este derecho, que a la vez es una responsabilidad es solo el principio. Cuando un padre o encargado se toma el tiempo para hablar a quienes están a su cuidado y les escucha de forma activa y constante, , ese padre también se beneficia pues adquiere un mayor desarrollo emocional y social, incluyendo habilidades tales como la empatía y la autoconfianza.

Es un vínculo que le corresponde desarrollarlo a todas las personas por igual, en todo momento.

Al respecto, desde el Área Seguridad y Salud Laboral se insiste en la necesidad de que hombres y mujeres se involucren de forma co-responsable en todas las tareas del hogar y el cuido, incluyendo todos los espacios de convivencia, para así alivianar la carga de quien la ejerce.

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